Consejos para escribir sobre ti mismo

Ya sea para solicitar trabajo o para conocer personas en línea, a todos nos llega el momento de redactar sobre quiénes somos y por qué somos especiales. No caigas como algunos en el pecado de escribir en tu descripción: “Mejor conóceme en persona”; eso aparte de resultar frustrante para el que quiere una pista sobre ti, también habla de la posible dificultad que tienes para plasmar en letras tus pensamientos.

A continuación te comparto unas nociones para que tu redacción personal mejore.

Redacta las respuestas a preguntas básicas

La madre de todas las preguntas es sin duda “¿quién eres?”, ¿Qué responderías a esto? Analiza qué es lo primero que te viene a la mente y luego recapacita si realmente esa respuesta te describe. En mi caso yo podría responder “Soy un licenciado en química”, sin embargo, eso no me describe integralmente. Podría cambiar a “emprendedor y licenciado en química”. Eso suena mejor pero le falta mostrar la emoción que siento por el emprendimiento, en ese sentido podría cambiarlo por “Licenciado en química y apasionado por el emprendimiento” Como te das cuenta puedo seguir agregando variantes que cada vez más describen lo que hago y por consecuencia, quien soy.

 

Ahora, esto último es muy viable para escribir en nuestros perfiles profesionales y de networking ¿qué pasa con las redes casuales y de entretenimiento? Tras barajar la posibilidad de emplear la misma descripción en estas plataformas, podremos optar también por retratar más nuestros pasatiempos y hobbies. Claro es que muchos nos damos tanto al trabajo que nuestras labores son nuestro pasatiempo. Lo cierto es que todos tenemos ciertas habilidades y talentos que no ocupamos en el trabajo. En mi caso podría escribir “Un aficionado a la música académica y al canto”. Evidentemente busco ser honesto en esta descripción para que el interesado lo lea y piense:  “¡Vaya!, suena interesante este sujeto, le hablaré”.

Escribe honestamente

El lenguaje escrito nos da un poder casi mágico con el cual podemos reflexionar muy bien antes de expresarnos. Es decir que, cuando hablamos, comúnmente decimos cosas sin pensar pero en lo escrito tenemos tiempo de sobra para cuidar los detalles. Esto puede volverse nocivo cuando se nos crece la creatividad y empezamos a “proyectarnos” en vez de describirnos.

Si queremos quedar bien comenzamos a inflar nuestras habilidades y aptitudes. No me costaría nada escribir “Soy un asiduo lector de Octavio Paz” pero no sería ético que lo diga luego de leer solamente «El laberinto de la Soledad» o alguna antología de este autor. ¿Y qué tal si escribo “Me desempeño bien en el trabajo en equipo y soporto la presión”? Bueno, pues escribir no cuesta pero evidentemente si no es verdad, habrán consecuencias.

Balancea la vergüenza y la presunción

Parece que a todos nos gustan los extremos, cuando no somos tímidos y apenados, somos presumidos y creídos. Nos cuesta llegar al equilibrio que nos genera el observarnos objetivamente. Revisa las siguientes descripciones e identifica la diferencia:

«Soy el mejor trabajador y el más dinámico de mi compañía en este momento, así que debe contratarme por mis talentos».

“He sido muy honrado por haber recibido tres veces consecutivas el premio del mejor empleado del mes en mi trabajo actual, más que cualquier otro empleado».

A todos nos salta a la vista la diferencia entre esas dos actitudes. Lo cierto es que cuando escribimos sobre nosotros no es tan fácil ver esa diferencia. Lo ideal siempre es mirar nuestra redacción tiempo después para valorar su contenido y forma desde otro ángulo. En casos en los que nos ceguemos por nuestro brillo, será necesario acudir a un conocido para que nos otorgue su punto de vista.

Lo anterior resulta mucho más importante cuando aquello que redactamos será visto por reclutadores y jefes interesados en contratarnos. No dudes tomar un curso de redacción orientado al ámbito profesional, puede llegar a ser la “ayudadita” que necesitas para pulir tu redacción.

Estrategias de redacción digital para crear tu branding personal

En el mundo capitalista se requiere implementar estrategias que nos permitan destacarnos y diferenciarnos unos de otros. Una de ellas es el tratar nuestro nombre y por consecuencia toda nuestra trayectoria y logros profesionales como producto. De esta forma aquel profesionista que quiera aumentar el valor de su trabajo o contribución personal debe construir, promocionar, comunicar y proteger su marca personal.

Si piensas que al momento de obtener empleo debes limitarte a enviar tu CV y esperar a que la empresa responda, temo decirte que estás cometiendo un error. Desde hace varios años hemos visto que la evolución digital es tal que ahora lo que nos define son las huellas que dejamos tanto en la red como con nuestros contactos.

Efectivamente resulta algo antiguo el considerar un resumen profesional en un papel con teléfonos y correos de contactos. En todo caso, el momento actual nos permite no sólo ver el perfil profesional de una persona, también nos facilita el ser testigos de sus contribuciones y vinculaciones.

Cada vez más personas que inician su vida laboral se están dando cuenta de la importancia que tiene esta marca personal y las repercusiones (positivas y negativas) que acarrean en el área profesional. En ese sentido, te compartimos algunas estrategias de redacción en plataformas digitales orientadas a construir e impulsar tu branding de forma profesional.

1.- Defínete

Algunos humanistas consideran que un humano es indefinible. Independientemente del debate que surja al respecto, desde el punto de vista del branding buscamos comunicar muy clara y eficientemente lo que representamos y lo que hacemos. Mira las siguientes preguntas:

¿Quién eres?

¿Qué ofreces?

¿Qué aportaciones realizas al mercado?

¿Qué te hace diferente?

Ahora reflexiona para ti mismo, ¿puedes redactar una respuesta satisfactoria, una respuesta que te deje contento? Si tienes dudas, deberás identificar dónde radica el problema ¿será que solamente te cuesta redactar tus ideas? O ¿realmente no conoces la respuesta?

2.- Haz tu biografía desde un punto de vista humano

Habla de ti sin pena. No es malo el describir nuestras habilidades, aptitudes y conocimientos cuando estamos en el momento adecuado y seamos totalmente honestos al respecto. En ese sentido, escribir una biografía sintética resulta una idea muy valiosa, principalmente en aquellos puestos que requieren conocer en detalle lo que hay detrás del profesionista.

Es muy importante abordar esto desde el punto de vista humano porque al final de cuentas lo que buscamos es hacer una conexión con otra persona. Habla de lo que te apasiona a parte de tu trabajo y relata algunas anécdotas relevantes (incluye victorias pero no olvides aquellos fracasos por los que tuviste que pasar).

3.- Transmite una postura profesional constantemente

Sin duda es hilarante escribir “ALV :v”, “K sad” o “Azopotamadre” en comentarios de publicaciones en redes diversas pero al final de cuentas quedamos como expertos en momos y contenido viral con valor cuestionable ¿eso es lo que deseas reflejar? Si es afirmativo entonces no hace falta cambiar tus hábitos pero si no eras consciente de estas actividades hará falta que retomes esto con nueva actitud.

La empresa que te contrate querrá saber todo sobre ti. Ellos, tarde o temprano, se agregarán a todas tus redes y actividades digitales. El mejor escenario que podríamos imaginarnos es que sean testigos de nuestro interés sólido en la disciplina en la que laboramos, nuestros pasatiempos culturales, artísticos y/o deportivos, etc.

Y para finalizar algo muy importante, la marca personal siempre sobrevive al puesto laboral. El mundo es muy incierto y todos podemos perder nuestro trabajo por causas ajenas a nosotros. Evidentemente deberemos conseguir uno nuevo pero afortunadamente, si hemos construido una marca personal nos será más fácil mostrar a los nuevos contratantes quienes somos y qué hacemos. Ahora sabes que puedes hacer mucha más que simplemente redactar bien un CV.

 

Conectores, ¿Cómo usarlos?

Aprende a reconocer los conectores en la escritura: son frases cortas usadas para escribir con coherencia…

¿Quieres escribir bien? Para eso debes conocer a los conectores que, como su nombre lo indica, tienen como función unir palabras, frases, sintagmas o enunciados dentro de un mismo párrafo.

Son frases cortas o palabras usadas de forma oral y escrita para conseguir una correcta coherencia, conectando así las partes de un texto, de frases, palabras, párrafos largos o cortos, con el objetivo de darle un significado contextual.

A falta de conectores no sería posible relacionar hechos o datos en un mismo texto con la mayor claridad y coherencia posible. Con estos se logra obtener una excelente fluidez entre los párrafos. Los mismos logran visualizarse tanto en el principio como en el medio de una frase expresando así el contraste, orden, secuencia o similitudes de pensamientos que integra.

A continuación, mencionaremos algunas de las categorías que hay y los diversos conectores o nexos que los integra.

* Conector de Adición. Con estos se puede añadir información de un contexto en específico. Aquí se incorpora dos ideas utilizando para ello los adverbios conjuntivos, las conjuciones de coordinación y las frases preposicionales empleados para establecer una la relación entre ambas ideas.

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