Nociones básicas para redactar un plan de negocio

Redactar competentemente tiene beneficios muy grandes, más aun si nos desempeñamos profesionalmente en un área que exige comunicar ideas de forma escrita lo mejor posible. Sigue leyendo esta entrada si es que eres un emprendedor (o deseas convertirte en uno) y deseas conocer las nociones básicas para redactar un plan de negocios viable.

Redactar competentemente tiene beneficios muy grandes, más aun si nos desempeñamos profesionalmente en un área que exige comunicar ideas de forma escrita lo mejor posible. Sigue leyendo esta entrada si es que eres un emprendedor (o deseas convertirte en uno) y deseas conocer las nociones básicas para redactar un plan de negocios viable.

Todo proyecto necesita un plan por escrito

Cuando hay tiempo y dinero en juego no podemos fiarnos de palabras soltadas al aire. ¿Te imaginas que alguien llegue a ti y te pida dinero para un “negocio” pero no entiendas nada de lo que dice? Pues claramente no confiarás lo suficiente y terminarás negándote. Eso es precisamente lo que sucede cuando empezamos con el emprendimiento y damos por sentado que todos entienden lo que decimos o escribimos.  Comúnmente nos preguntamos “¿Cómo es posible que no vean la gran idea que les tengo?”, Si no lo ven es porque no estamos cumpliendo con la claridad necesaria.

Adicionalmente, el ejercicio de redactar el contenido del plan, háblese de los objetivos, misión y visión, proyecciones, etc.; será de gran utilidad para evaluar por nosotros mismos el trabajo que estamos promoviendo. La mejor actitud que podemos tener frente a esta labor es la de jueces: ¿Si yo fuera un socio o inversionista, confiaría en lo que aquí se dice? Si somos lo suficientemente honestos con nosotros mismos tendremos una respuesta lo suficientemente objetiva para hacer los cambios necesarios o por el contrario, continuar por el buen camino.

Prepara dos versiones de tu plan: uno de 4 cuartillas y otro de 40

Cuando somos estudiantes solemos preguntar ante un trabajo escrito: “¿Y cuantas cuartillas quiere, profe?”. Como en la vida real no hay profe sino varios evaluadores, tenemos que cambiar nuestra perspectiva de cumplir con cuartillas. Sin embargo, para guiar a las personas más jóvenes e inexpertas, proponemos que debería redactarse el plan de negocios en dos versiones: una de 4 y otra de 40 cuartillas. La idea primordial es poseer por una parte un documento que nos otorgue un vistazo sólido y de fácil interpretación en pocas hojas y por otro lado, una versión que nos detalle cada elemento del plan de forma que no queden dudas.

Estructura un plan coherente e integral

Aunque existen opiniones al respecto, un plan de negocios comúnmente contempla:

  • Análisis de productos y/o servicios
  • Análisis del mercado y los competidores
  • Operaciones
  • Proyecciones financieras
  • Inversión requerida
  • Métodos de desinversión

Otra propuesta, que me parece mejor por su enfoque global,  sería la siguiente:

Contenido ideológico. Es la esencia de la empresa e incluye desde su nombre, misión y visión hasta las ventajas que perfila ante los competidores del mercado. Esta es la parte de la que más nos gusta hablar y por lo tanto merece ser la que mejor transmita nuestro mensaje.

Estudio del entorno. Posiciona al proyecto ante las condiciones actuales del mercado. Evidentemente necesitamos conocer las circunstancias de nuestro entorno para determinar si nuestra propuesta es viable o no.

Estructura mecánica. Estas son las estrategias de distribución y ventas. Todo lo que se debe hacer día con día para sacar a flote la propuesta. Según mi experiencia, a la mayoría de los emprendedores les da flojera esta parte porque se concentran en “la idea creativa que cambiará al mundo” pero no quieren enfrentar la parte operativa para ejecutarla.

Diseño financiero. Involucra lo que vimos anteriormente, desde la proyección financiera hasta los métodos de inversión y desinversión. Como podrás darte cuenta, para el inversionista interesado esta parte es crucial. Si no se ven números claros y propuestas financieras series, desecharán el documento.

Recursos humanos. No importa que el proyecto sea ejecutado por dos personas cien, se necesita clarificar el perfil de cada participante de modo que los potenciales interesados en nuestra propuesta tengan la idea más clara posible de sobre qué manos radica la ejecución del mismo.

En subsecuentes entregas analizaremos cada uno de los elementos del plan de negocios para clarificar el enfoque de redacción que más nos conviene.

¿Cómo escribir en medios digitales?

¿Quieres empezar un blog? Aquí unos consejos para redactar mejor

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¿Te gusta escribir, tienes un blog o deseas iniciar uno, pero no sabes muy bien cómo redactar para medios digitales.? Pues si bien no se diferencia mucho de la redacción tradicional, en el mundo digital es necesario tomar en cuenta factores como la redundancia, extensión de los párrafos, las etiquetas, los hipertextos.

Recuerda, cuando quieres escribir para un medio digital, ya sea blog o página electrónica, debes aportar información relevante, actualizada y de calidad; además, de que las ideas deben ser claras, atractivas y cortas. En internet, el objetivo es decir más con menos

El lector de pantalla ya no se toma mucho tiempo en revisar todo lo que está leyendo. Si le interesa desde los primeros párrafos terminará todo el texto, pero si no le gusta se irá. Además, él busca ahorrar tiempo. La atención de un usuario promedio en una nota online es de menos de 5 minutos.

Se recomienda que el texto que compartas sea corto, con párrafos breves y concisos, de no más de 40 palabras (unas dos lineas). Al escribir, lo mejor será utilizar la estructura básica: Sujeto+verbo+preidcado.

También, debes conocer a tu lector para saber qué le interesa y cómo captar su atención. Y no olvides la buena ortografía, el uso adecuado de las palabras y el estilo que le demos a nuestros escritos.

socialmedia.jpgUna primicia en el periodismo es que en el primer párrafo irá lo más interesante de la nota; en este caso es lo mismo. Las primeras palabras son las que harán que el lector se interese por el contenido y quiera saber más. Por eso, debes recurrir a palabras que atraigan y tengan peso. No abuses de los adjetivos e intenta mantener la redacción sencilla y fácil.

No se te olvide utilizar recursos multimedia: imágenes, infografías, videos y todo aquello que pueda enriquecer el texto y ampliar la imformación que brindas sin tener que explayarte.

En el texto, no olvides resaltar las palabras o frases importantes, ya sea utilizando negritas, viñetas o ennumeración. Si el texto es demasiado largo, lo puedes dividir en fragmentos. Los subtítulos son otra forma de resaltar y dividir el texto en trozos fáciles de usar.

Al escribir para la web, también es preciso estar atento a las técnicas de optimización de posicionamiento web (SEO) para que los textos sean encontrados fácilmente por los motores de búsqueda. Para eso existen algunos consejos simples, como repetir palabras claves, generar enlaces a palabras relevantes y entregar títulos precisos.

Si no sabes nada del posicionamiento web, Google ofrece un manual de SEO básico, con sugerencias que van desde la estructura del textos hasta la forma correcta de promocionar sitios. También existen cursos gratuitos, como el de SEO Master.

De acuerdo con expertos, el SEO dicta el 100 por ciento de la producción de contenidos y éste es un camino sin vuelta. Encontrar el contenido es todo lo que el usuario de la web desea y exige.

Si te interesa saber más al respecto, te recomendamos dos libros básicos en el tema. El primero es el de Cómo escribir para la web de Guillermo Franco, el cual nos ofrece un estudio profundo sobre las tendencias de escribir para la web.

El otro es el de Periodismo 2.0, una guía de alfabetización digital para sobrevivir y prosperar en la era de la información, escrito por el periodista estadounidense Mark Briggs. Es un manual básico sobre las nuevas tecnologías de la comunicación y presenta las características de las tendencias en el uso de servicios en internet y definición de conceptos básicos.

Consejos para escribir sobre ti mismo

Ya sea para solicitar trabajo o para conocer personas en línea, a todos nos llega el momento de redactar sobre quiénes somos y por qué somos especiales. No caigas como algunos en el pecado de escribir en tu descripción: “Mejor conóceme en persona”; eso aparte de resultar frustrante para el que quiere una pista sobre ti, también habla de la posible dificultad que tienes para plasmar en letras tus pensamientos.

A continuación te comparto unas nociones para que tu redacción personal mejore.

Redacta las respuestas a preguntas básicas

La madre de todas las preguntas es sin duda “¿quién eres?”, ¿Qué responderías a esto? Analiza qué es lo primero que te viene a la mente y luego recapacita si realmente esa respuesta te describe. En mi caso yo podría responder “Soy un licenciado en química”, sin embargo, eso no me describe integralmente. Podría cambiar a “emprendedor y licenciado en química”. Eso suena mejor pero le falta mostrar la emoción que siento por el emprendimiento, en ese sentido podría cambiarlo por “Licenciado en química y apasionado por el emprendimiento” Como te das cuenta puedo seguir agregando variantes que cada vez más describen lo que hago y por consecuencia, quien soy.

 

Ahora, esto último es muy viable para escribir en nuestros perfiles profesionales y de networking ¿qué pasa con las redes casuales y de entretenimiento? Tras barajar la posibilidad de emplear la misma descripción en estas plataformas, podremos optar también por retratar más nuestros pasatiempos y hobbies. Claro es que muchos nos damos tanto al trabajo que nuestras labores son nuestro pasatiempo. Lo cierto es que todos tenemos ciertas habilidades y talentos que no ocupamos en el trabajo. En mi caso podría escribir “Un aficionado a la música académica y al canto”. Evidentemente busco ser honesto en esta descripción para que el interesado lo lea y piense:  “¡Vaya!, suena interesante este sujeto, le hablaré”.

Escribe honestamente

El lenguaje escrito nos da un poder casi mágico con el cual podemos reflexionar muy bien antes de expresarnos. Es decir que, cuando hablamos, comúnmente decimos cosas sin pensar pero en lo escrito tenemos tiempo de sobra para cuidar los detalles. Esto puede volverse nocivo cuando se nos crece la creatividad y empezamos a “proyectarnos” en vez de describirnos.

Si queremos quedar bien comenzamos a inflar nuestras habilidades y aptitudes. No me costaría nada escribir “Soy un asiduo lector de Octavio Paz” pero no sería ético que lo diga luego de leer solamente «El laberinto de la Soledad» o alguna antología de este autor. ¿Y qué tal si escribo “Me desempeño bien en el trabajo en equipo y soporto la presión”? Bueno, pues escribir no cuesta pero evidentemente si no es verdad, habrán consecuencias.

Balancea la vergüenza y la presunción

Parece que a todos nos gustan los extremos, cuando no somos tímidos y apenados, somos presumidos y creídos. Nos cuesta llegar al equilibrio que nos genera el observarnos objetivamente. Revisa las siguientes descripciones e identifica la diferencia:

«Soy el mejor trabajador y el más dinámico de mi compañía en este momento, así que debe contratarme por mis talentos».

“He sido muy honrado por haber recibido tres veces consecutivas el premio del mejor empleado del mes en mi trabajo actual, más que cualquier otro empleado».

A todos nos salta a la vista la diferencia entre esas dos actitudes. Lo cierto es que cuando escribimos sobre nosotros no es tan fácil ver esa diferencia. Lo ideal siempre es mirar nuestra redacción tiempo después para valorar su contenido y forma desde otro ángulo. En casos en los que nos ceguemos por nuestro brillo, será necesario acudir a un conocido para que nos otorgue su punto de vista.

Lo anterior resulta mucho más importante cuando aquello que redactamos será visto por reclutadores y jefes interesados en contratarnos. No dudes tomar un curso de redacción orientado al ámbito profesional, puede llegar a ser la “ayudadita” que necesitas para pulir tu redacción.

Estrategias de redacción digital para crear tu branding personal

En el mundo capitalista se requiere implementar estrategias que nos permitan destacarnos y diferenciarnos unos de otros. Una de ellas es el tratar nuestro nombre y por consecuencia toda nuestra trayectoria y logros profesionales como producto. De esta forma aquel profesionista que quiera aumentar el valor de su trabajo o contribución personal debe construir, promocionar, comunicar y proteger su marca personal.

Si piensas que al momento de obtener empleo debes limitarte a enviar tu CV y esperar a que la empresa responda, temo decirte que estás cometiendo un error. Desde hace varios años hemos visto que la evolución digital es tal que ahora lo que nos define son las huellas que dejamos tanto en la red como con nuestros contactos.

Efectivamente resulta algo antiguo el considerar un resumen profesional en un papel con teléfonos y correos de contactos. En todo caso, el momento actual nos permite no sólo ver el perfil profesional de una persona, también nos facilita el ser testigos de sus contribuciones y vinculaciones.

Cada vez más personas que inician su vida laboral se están dando cuenta de la importancia que tiene esta marca personal y las repercusiones (positivas y negativas) que acarrean en el área profesional. En ese sentido, te compartimos algunas estrategias de redacción en plataformas digitales orientadas a construir e impulsar tu branding de forma profesional.

1.- Defínete

Algunos humanistas consideran que un humano es indefinible. Independientemente del debate que surja al respecto, desde el punto de vista del branding buscamos comunicar muy clara y eficientemente lo que representamos y lo que hacemos. Mira las siguientes preguntas:

¿Quién eres?

¿Qué ofreces?

¿Qué aportaciones realizas al mercado?

¿Qué te hace diferente?

Ahora reflexiona para ti mismo, ¿puedes redactar una respuesta satisfactoria, una respuesta que te deje contento? Si tienes dudas, deberás identificar dónde radica el problema ¿será que solamente te cuesta redactar tus ideas? O ¿realmente no conoces la respuesta?

2.- Haz tu biografía desde un punto de vista humano

Habla de ti sin pena. No es malo el describir nuestras habilidades, aptitudes y conocimientos cuando estamos en el momento adecuado y seamos totalmente honestos al respecto. En ese sentido, escribir una biografía sintética resulta una idea muy valiosa, principalmente en aquellos puestos que requieren conocer en detalle lo que hay detrás del profesionista.

Es muy importante abordar esto desde el punto de vista humano porque al final de cuentas lo que buscamos es hacer una conexión con otra persona. Habla de lo que te apasiona a parte de tu trabajo y relata algunas anécdotas relevantes (incluye victorias pero no olvides aquellos fracasos por los que tuviste que pasar).

3.- Transmite una postura profesional constantemente

Sin duda es hilarante escribir “ALV :v”, “K sad” o “Azopotamadre” en comentarios de publicaciones en redes diversas pero al final de cuentas quedamos como expertos en momos y contenido viral con valor cuestionable ¿eso es lo que deseas reflejar? Si es afirmativo entonces no hace falta cambiar tus hábitos pero si no eras consciente de estas actividades hará falta que retomes esto con nueva actitud.

La empresa que te contrate querrá saber todo sobre ti. Ellos, tarde o temprano, se agregarán a todas tus redes y actividades digitales. El mejor escenario que podríamos imaginarnos es que sean testigos de nuestro interés sólido en la disciplina en la que laboramos, nuestros pasatiempos culturales, artísticos y/o deportivos, etc.

Y para finalizar algo muy importante, la marca personal siempre sobrevive al puesto laboral. El mundo es muy incierto y todos podemos perder nuestro trabajo por causas ajenas a nosotros. Evidentemente deberemos conseguir uno nuevo pero afortunadamente, si hemos construido una marca personal nos será más fácil mostrar a los nuevos contratantes quienes somos y qué hacemos. Ahora sabes que puedes hacer mucha más que simplemente redactar bien un CV.

 

Conectores, ¿Cómo usarlos?

Aprende a reconocer los conectores en la escritura: son frases cortas usadas para escribir con coherencia…

¿Quieres escribir bien? Para eso debes conocer a los conectores que, como su nombre lo indica, tienen como función unir palabras, frases, sintagmas o enunciados dentro de un mismo párrafo.

Son frases cortas o palabras usadas de forma oral y escrita para conseguir una correcta coherencia, conectando así las partes de un texto, de frases, palabras, párrafos largos o cortos, con el objetivo de darle un significado contextual.

A falta de conectores no sería posible relacionar hechos o datos en un mismo texto con la mayor claridad y coherencia posible. Con estos se logra obtener una excelente fluidez entre los párrafos. Los mismos logran visualizarse tanto en el principio como en el medio de una frase expresando así el contraste, orden, secuencia o similitudes de pensamientos que integra.

A continuación, mencionaremos algunas de las categorías que hay y los diversos conectores o nexos que los integra.

* Conector de Adición. Con estos se puede añadir información de un contexto en específico. Aquí se incorpora dos ideas utilizando para ello los adverbios conjuntivos, las conjuciones de coordinación y las frases preposicionales empleados para establecer una la relación entre ambas ideas.

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